También afecta la abeja en estadio adulto viviendo en estado forético sobre ella. El ácaro absorbe la hemolinfa del insecto disminuyendo su masa corporal (peso). En estado larval es más crítico debido a que los adultos nacen con menos del 30 % de peso de un adulto no parasitado.
Puede destruir las colmenas, lo que ocurre generalmente durante el invierno. La plaga se inició en Filipinas y se ha expandido ampliamente por el mundo, constituyéndose en la mayor amenaza para la rentabilidad de las explotaciones apícolas.
Etiología
Es producida por el ácaro Varroa jacobsoni Oudeman, en la especie Apis cerana (abeja oriental o abeja asiática), por el ácaro Varroa destructor en Apis mellifera (abeja europea occidental) y por el ácaro Varroa rindereri a la especie Apis koschevnikovi o abeja de Koschevnikov . En Apis cerana la cantidad de ácaros adultos varía de 0 a 700 y se genera un equilibrio donde coexisten el huésped y el parásito. El ciclo reproductivo de esta especie se lleva a cabo en las celdas de los zánganos y no en la de obreras, como es el caso de Varroa destructor. Además Apis cerana tiene la particularidad de quitar las varroas de las celdas, de quitarse las mismas entre los adultos, con lo cual se mantiene un equilibrio constante. Recién en 1963 se detecta Varroa destructor sobre Apis mellifera.Estos ácaros tiene ocho patas en estado adulto que terminan en ventosas, mientras en estado larval poseen seis patas. Las hembras son las que parasitan a las abejas, y son de un color castaño rojizo claro a rojizo oscuro. Los machos son de color blanquecino amarillento, tienen menor consistencia y son mucho más pequeños que las hembras por poseer dimorfismo sexual. El cuerpo de la hembra Varroa adulta está adaptado al parasitismo y a la foresia, tiene una forma elipsoidal, es deprimido dorso ventralmente. La hembra mide alrededor de 1500 µm, de ancho, lo que es muy grande para un ácaro. El macho no está adaptado al parasitismo, ya que su cuerpo es casi esférico; y mide 400 µm








